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El pasado mes de agosto la Facultad de Medicina de la Universidad de Halle organizó un evento en el Arena de Leipzig (en la foto) con la intención de estudiar la transmisión de la COVID19 en espacios cerrados con mucho público.

Llamado Restart 19 su objetivo era identificar posibles condiciones marco bajo las cuales los artistas y los atletas puedan retomar su actividad sin poner en peligro al público en estos eventos; y para examinar qué procesos de optimización y cambios técnicos pueden ser necesarios en este tipo de eventos para minimizar el riesgo.

Dos meses y medio después de su celebración, los resultados han sido publicados en este informe y no presentan unas conclusiones demasiado halgüeñas para los que tengan previsto celebrar eventos en espacios cerrados como pueden ser clubes o pabellones deportivos.

El evento se desarrolló en un pabellón para 12000 personas y estaba pensado para 4000 asistentes pero finalmente sólo se presentaron 1400 voluntarios para participar en el experimento, lo cual hace que todo el estudio se haya basado en un aforo del 12% del total.

Utilizando dispositivos de rastreo de contactos y modelado por computadora, los científicos estudiaron el comportamiento de los 1400 voluntarios durante 10 horas en tres escenarios simulados diferentes. En el primero, sin distanciamiento social (que no tuvo buenos resultados), el segundo que implicó un distanciamiento social moderado (asientos en tablero de ajedrez, que fue mucho mejor), y en el tercer recorrido, se sentaron parejas de personas a 1,5 metros de distancia de sus vecinos, que produjo los mejores resultados. Los investigadores utilizaron máquinas de humo para estudiar los patrones de flujo de aire y desinfectante de manos con tintes fluorescentes para ayudar a rastrear el contacto. Además, todos los asistentes usaron mascarillas N95 de forma constante, lo cual hace que la protección personal sea mucho mayor que si se usa la típica mascarilla deshechable.

En sus conclusiones, los investigadores dicen que sería seguro celebrar un evento en las condiciones que han reproducido, recordemos que es en un pabellón para 12.000 personas, con buena ventilación, con sólo un 12% del aforo y todo el público usando mascarillas N95.

Por ello se entiende que el estudio parece confirmar que lo más seguro es lo que ya se aplica en eventos culturales actuales como pueden ser cines, teatros o conciertos ya que cuando menos riesgos hay es cuando hay distancia social entre los asistentes ya que se minimiza el contacto cercano entre el público y el hecho de que haya una muy buena ventilación en el local. Es decir, los eventos culturales que se están celebrando durante los últimos meses son bastante seguros, pero aumentar su aforo o que se celebren en lugares mal ventilados puede hacer que el riesgo de contagios sea mucho mayor.

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