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Primero se abrieron las puertas de San Diego en la capital antioqueña, luego llegaría Unicentro a Bogotá. Para la década del 2000 ya eran más de 50 centros comerciales en toda Colombia y hoy en día suman más de 200. Con el tiempo estos espacios se convirtieron en el centro de la vida urbana. 

Una pesebrera gigantesca, llena de espacios vacíos. Así describían los habitantes de Medellín en 1972 al centro comercial Sandiego, el primero del país. Fue exactamente el 3 de noviembre cuando esta construcción inspirada en los centros comerciales de Estados Unidos abrió sus puertas, por iniciativa de los empresarios antioqueños Rodrigo Mora Montoya, Sergio Londoño Uribe y Rodrigo Restrepo. Sandiego quedaba en aquel entonces a las afueras del centro de Medellín y pocas rutas de buses llegaban hasta sus puertas. Por ello, y debido a lo innovador de este proyecto, el centro comercial arrancó con apenas 54 almacenes de los 84 locales construidos.

“La vista era aterradora; nadie iba. Nos decían que era la pesebrera más grande que había existido. Los comerciantes incluso salíamos a la puerta y apostamos si la persona que recorría los pasillos era un trabajador o un cliente”, recuerda Jaime Arango Uribe, presidente del consejo de administración y uno de sus fundadores. Los comercios que aguantaron estos duros inicios tuvieron que esperar casi diez años para registrar ganancias, gracias a que la urbanización del sector El Poblado empezó a atraer visitantes.

Una historia similar ocurrió en Bogotá en 1976. El empresario Pedro Gómez asumió el reto de construir el primer centro comercial de la capital, Unicentro, al ver que esta modalidad ya funcionaba en otras urbes de América Latina. Su objetivo era edificar una verdadera ciudad dentro de la ciudad con comercios, viviendas, hoteles, oficinas, gimnasios, etcétera.

El centro comercial Unicentro Cali se empezó a construir en 1978, apenas dos años después de la inauguración de Unicentro en Bogotá.

El tamaño del proyecto generó tanto escepticismo como expectativa: Unicentro tenía, al momento de su inauguración, 74.000 metros cuadrados de construcción y casi 300 locales. A pesar de que arrancó con el 80 por ciento de los locales vendidos, el centro comercial tuvo también un comienzo difícil hasta que se urbanizó esta zona del norte de la capital, al sur de la calle 127 y al oriente de la carreta 15. La empresa Pedro Gómez y Compañía también fue clave en este proceso, puesto que alrededor del centro comercial construyeron 1.568 viviendas de diferentes estilos.

El centro comercial se convirtió en un ícono de la ciudad. “La obra significó mucho más que concreto y ladrillo. Unicentro fue un gran dinamizador del comercio que hasta la época seguía operando como en La Colonia; y la ciudad recibió un gran impulso hacia la modernidad”, declaró Gómez durante un homenaje al centro comercial en 2019. Poco a poco, el empresario empezó a replicar el modelo en ciudades como Cali, Medellín, Cúcuta, Tunja, Villavicencio y Pereira, entre otras. En total, Pedro Gómez y Compañía ha construido 24 centros comerciales en el país.

Catedrales del comercio

Durante los años restantes de la década de los setenta se construyeron cuatro centros comerciales: Combeima (Ibagué), Niza (Bogotá), Camino Real y Oviedo (Medellín). Para el año 2000, Colombia ya contaba con 54 centros comerciales con un tamaño superior a los 5.000 metros cuadrados, según Acecolombia. La acogida de estos espacios se debió en parte al desarrollo urbano del país. La Cepal estima que entre 1970 y 1995 la población urbana pasó del 57,67 al 71,71 por ciento. Por otra parte, los centros comerciales ofrecían a sus visitantes espacios seguros para comprar, pues se registraba una creciente criminalidad en las calles, explica Leopoldo Vargas, gerente de Mall & Retail y exgerente general del centro comercial Bulevar.

En este lote, ubicado a las afueras de Medellín, se construiría el centro comercial Sandiego.

El siglo XXI consolidó estos espacios como los nuevos ejes de la vida urbana. Mientras que centros comerciales como Sandiego ya han llevado a cabo hasta cinco ampliaciones, se han construido 200 nuevos a lo largo de estas dos décadas. Para Vargas, “la mejoría de la situación de seguridad en el país atrajo la inversión y las marcas de retail extranjeras. Además, se ha producido un crecimiento de la clase media y de la bancarización, lo cual aumenta el consumo y garantiza la demanda de centros comerciales”. En 2010, por ejemplo, se inauguró Parque Arboleda en Pereira, el primer centro comercial desarrollado por un grupo extranjero, el chileno Parque Arauco.

Estos polos de desarrollo se han convertido también en puntos de socialización para los colombianos. Por ello, los centros comerciales han evolucionado para complementar sus oferta de bienes con una creciente cantidad de servicios que incluyen desde canchas de fútbol hasta oficinas de la Registraduría. “Estas catedrales del comercio lo que hicieron fue crear un punto de encuentro”, concluye Vargas.

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