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Por décadas, arqueólogos, astrobiólogos y otros expertos en las distintas ramas del saber se han preguntado si existieron en la Tierra civilizaciones anteriores a la humanidad. ¿Ha sido nuestra raza la única sociedad avanzada que ha habitado el planeta? De no ser así, ¿qué pruebas arqueológicas harían falta para confirmar que no somos los primeros en pisar la Tierra? Nuestros rastros para civilizaciones futuras El impacto que las actividades humanas han tenido sobre el planeta Tierra en los últimos 500 años.

La quema de combustible fósil, la deforestación, la emisión de gases tóxicos a la atmósfera y los desechos plásticos arrojados al mar serán algunos de los rastros que dejaremos en nuestro planeta. El efecto de nuestro comportamiento podrá ser apreciado como un rastro arqueológico por las civilizaciones futuras. Es posible que comprendan la razón de nuestro exterminio al examinar las pruebas de nuestra existencia. Si como nosotros, ellos se preguntaran si hubo una civilización que los precedió, tal vez no les resultará difícil hallar una respuesta. Sin embargo, existe la duda de cuánto tiempo durarán cualquiera de esos rastros de nuestra civilización. Qué dice la ciencia Si buscáramos una antigua civilización industrializada, ¿qué pasa con las ruinas? Los centros urbanos humanos actualmente solo representan alrededor del 1 por ciento de la superficie de la Tierra.

Sin un mantenimiento constante, las estructuras tienden a ser absorbidas por la naturaleza en cuestión de décadas. En un millón de años, cualquier evidencia física habría desaparecido hace mucho tiempo. Lo mejor que podríamos esperar encontrar son anomalías menores y no concluyentes en las capas sedimentarias. Sin embargo, hay varios signos de civilizaciones pasadas que pueden sobrevivir mucho tiempo en el futuro. Para ello, se podrían estudiar los químicos industriales en los sedimentos oceánicos. De esta forma se pueden encontrar, o no, rastros químicos antiguos. Y aunque, los edificios antiguos no sobrevivirían millones de años, los materiales de construcción específicos podrían hacerlo. Los seres humanos han creado moléculas sintéticas de larga duración, por lo que tal vez una hipotética civilización antigua también lo habría hecho. Si encontráramos algo similar en el registro fósil, eso sería evidencia sustancial de una civilización pre-humana. La hipótesis siluriana Gavin Schmidt, director del Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA, junto a Adam Frank, físico de la Universidad de Rochester, publicaron una investigación titulada: La hipótesis siluriana: ¿sería posible detectar una civilización industrial a partir del registro geológico? donde examinan qué pistas podría dejar una civilización tecnológicamente avanzada, basados en el trabajo del astrónomo de Penn State, Jason Wright, quien abordó el tema con su artículo Prior indigenous technological species. Para los investigadores, existe una posibilidad de que nuestra civilización no es la más moderna que ha pasado por la Tierra, ya que la vida industrial ha estado presente hace tan solo 300 años. Sin embargo, la vida compleja existe desde hace unos 400 millones de años. Los científicos indican que, las posibilidades de encontrar evidencia directa de la existencia de civilizaciones avanzadas a través de objetos o ejemplos fosilizados de su población es pequeña.

Aunque la evidencia de civilizaciones extintas podría incluir artefactos tecnológicos, después de un gran lapso de tiempo es más probable que aparezca en formas tan indirectas como anomalías en la composición química o la relación de isótopos de los sedimentos. Encontrar rastros de civilizaciones antiquísimas es complejo, pero los expertos aseguran que, de extinguirnos, las próximas civilizaciones de la Tierra aparecerían millones de años después. Por lo que también se les dificultaría saber de nuestra existencia.

La idea de que las raíces de la civilización tal como la conocemos se perdieron en las profundidades de la historia no es nada nuevo: ya hemos escuchado sobre Atlántida, Lemuria, Anunnaki… Las historias suelen decir que estos seres divinos fueron los antepasados de los egipcios en el norte de África, los Olmecas en América Central y la dinastía Han en China, entre otros. Si bien estas historias son atractivas, los arqueólogos convencionales indican que simplemente no han podido encontrar evidencia creíble para apoyar tales ideas. En cambio, lo que siempre encuentran es que nuestros antepasados, dondequiera que hayan estado, eran inteligentes. Estos pueblos encontraron soluciones similares a problemas comunes.

Y, con el tiempo, sus ideas crecieron, se difundieron y se fusionaron. Entonces, ¿existieron en la Tierra civilizaciones anteriores a la humanidad? Para un creciente número de personas, existe una clara evidencia de que nuestro planeta fue visitado por seres alienígenas en el pasado remoto. Ellos conformaron sociedades altamente avanzadas y dejaron claras pruebas de su recorrido por la Tierra. Pero solo quienes busquen específicamente esas pruebas podrán dar con ellas. El hallazgo de artefactos fuera de lugar (OoPArt), tales como el mecanismo de Anticitera, la Batería de Bagdad, máquinas voladoras de los dioses retratadas en jeroglíficos, tablillas y antiguos artículos como los misteriosos aviones precolombinos: Los Artefactos de Quimbaya; se han utilizado para apoyar la idea de objetos de una civilización alienígena que tienen un interés histórico, arqueológico o paleontológico encontrado en un contexto muy inusual o aparentemente imposible que podría desafiar la cronología histórica convencional. Artefactos fuera de lugar que sugieren que existieron civilizaciones prehistóricas con alta tecnología.

Estos objetos serían demasiado avanzados para el nivel de civilización que existía en ese momento, o al mostrar la presencia humana mucho antes de que se suponía que existían los humanos. La pregunta que presentan estos artefactos fuera de lugar es si hubo una civilización alienígena perdida o una civilización humana perdida en algún punto distante de la historia. Investigadores y defensores de la teoría de los antiguos astronautas sugieren que los artefactos fuera de lugar son evidencia de una civilización alienígena, mientras que otros como Graham Hancock sugieren que estos artefactos son solo evidencia de una civilización humana perdida. Quizás la respuesta esté en combinar ambas teorías. La presencia de sociedades muy avanzadas en el pasado obligatoriamente dejaría restos o marcadores inequívocos que nosotros podríamos seguir, y tal vez esos ooparts son parte de ello. Está claro que en la historia de nuestro planeta aun quedan muchas preguntas sin respuesta y que continúan desarrollándose varias nuevas líneas de investigación, expandiendo y enriqueciendo nuestra comprensión de la historia humana. Esperemos que nuestros sucesores no duden de nuestra existencia tanto como nosotros dudamos de quienes nos antecedieron.

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