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El comercio de órganos humanos se ha convertido en negocio rentable para la cúpula del Partido Comunista, practica la extracción forzada de órganos en personas de minorías étnicas y religiosas que se encuentran en los campos de detención de ese país.

Un tribunal internacional independiente basado en Londres llegó a esa conclusión. Dijeron que a veces la extracción se hace cuando los pacientes aún están vivos.

Beijing mantiene más de 1,5 millones de detenidos en los campos de prisioneros. El Partido Comunista Chino asesina a miles de ellos por sus órganos.

Esas personas constituyen el sostén de un comercio de trasplantes en auge. La actividad reporta ingresos por el orden de los mil millones de dólares al año.

El tribunal de Londres es un organismo independiente. Investiga la sustracción de órganos a prisioneros de conciencia en el estado autoritario.

El tribunal está presidido por Sir Geoffrey Nice. El juez  trabajó como fiscal en el tribunal internacional para crímenes cometidos en la ex Yugoslavia

«La sustracción forzada de órganos se ha cometido durante años en toda China a una escala significativa», concluyó el tribunal en su sentencia final el lunes. La práctica es «de una inigualable maldad», dijo el fallo.

Se presume que hay en China alrededor de 1.500.000 personas de minorías étnicas y religiosas. La más reciente víctima de esa persecución sistemática es el pueblo musulmán uigur, que habita al occidente de China.

En 2014, medios estatales informaron que China eliminaría gradualmente la práctica de tomar órganos de prisioneros ejecutados. Dijeron que se crearía un sistema nacional de donación de órganos.

Víctimas de Falun Gong

El tribunal dijo que muchos de los afectados eran practicantes de Falun Gong. Esa disciplina espiritual que China prohibió en la década de 1990. Los funcionarios del régimen chino la califican como un «culto malvado».

El tribunal agregó que era posible que los musulmanes uigures, una minoría étnica que actualmente está detenida en gran número en el oeste de China, también fueran el objetivo. China quiere retratar sus vastos campos de detención musulmanes como ‘humanos’.

«Los practicantes de Falun Gong han sido una – y probablemente la principal – víctima de de la extracción forzada de órganos.

Ahora, el tribunal advirtió que las pruebas médicas sobre los musulmanes uigur, mantenidos en campos de detención, significaba que podrían terminar siendo utilizados como «banco de órganos».

Con información de CNBC. / Fuente