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“Viajar” con psicodélicos puede ser divertido, mágico y hasta trascendental. Pero también puede ser profundamente triste y desafiante, con muchas lágrimas y confusión de por medio. Mientras que hay quienes prefieren el término “desafiante” a “malo”, los psicodélicos pueden causar que recuerdos y emociones reprimidas salgan a la luz.También puedes enroscarte en lo que la comunidad psiconauta llama un “bucle de pensamiento negativo”: un ciclo aparentemente interminable de pensamientos y sentimientos llenos de ansiedad.

Sin embargo, afortunadamente, hay medidas que puedes tomar para mitigar este “mal viaje”, este espacio de pensamientos negativos, ya sea que estés viajando con tus amigxs del alma, con unx guía experimentadx o por tu cuenta. Y con suerte, siguiendo estos pasos, la “mala” experiencia se traducirá en un aprendizaje catártico.

Respira

Aunque esto puede parecer simple, acordarte de respirar (y hacerlo conscientemente) es tu primera defensa contra un mal viaje. Si las cosas se ponen difíciles, concéntrate en tu respiración e intenta exhalar por más tiempo del que inhalas, notando así la liberación de tensión.

Algunas personas descubren que aferrarse a un objeto pequeño, como una roca o un cristal, puede ayudarlas a mantenerse centradas mientras respiran. También puedes intentar hacer algo de yoga ligero o meditación si ya tienes una práctica regular. Y si no estás muy idx, es un buen momento para recordarte a ti mismx que has tomado un psicodélico y que este sentimiento pasará: todo es parte de la experiencia.

Acepta

En los ensayos clínicos con psicodélicos, lxs guías suelen aconsejar a lxs participantes que se rindan ante la experiencia, especialmente si es una experiencia difícil. “Si sientes que te estás muriendo, derritiendo, disolviendo, explotando, [o] volviéndote locx, ve y acéptalo”, dice el Dr. Bill Richards, quien ayudó a desarrollar el modelo de terapia asistida por psicodélicos que se practica hoy en día en instituciones como la Universidad Johns Hopkins.

Lo importante es aceptar la experiencia en lugar de luchar contra ella; mostrar compasión y curiosidad ante estos pensamientos, sentimientos o experiencias negativas, o como dicen los médicos: “confía, deja ir, ábrete”. Intenta repetir un mantra mientras conectas con tu respiración. Nunca se sabe, puede haber trascendencia del otro lado.

Cambiar el ambiente

Debido a que los psicodélicos te hacen más sensible a tu entorno, un cambio de ambiente puede tener un profundo impacto en tu estado de ánimo. Si tienes problemas para aceptar una experiencia difícil, no hay ninguna regla que diga que debas lidiar con ella durante todo el viaje.

Una de las mejores maneras de cambiar el estado de ánimo es cambiar las cosas, ya sea moviéndose de una habitación a otra, o pasando del interior al exterior (o viceversa), si es una opción. También puede ayudar a cambiar la música o la iluminación, haciéndote sentir que has hecho la transición de un destino de tu viaje al siguiente. Si la mayoría de estos trucos te parecen demasiado difíciles para tu estado de ánimo, intenta quitarte los zapatos y tocar el suelo con los pies. Levántate y camina descalzx para alejarte de esa energía pesada y negativa, y para centrarte.

Distracciones

Lxs psiconautas con experiencia saben que los bucles de pensamiento negativo son una posibilidad mientras se viaja, por lo que preparan actividades o distracciones por las dudas. Esto puede ser cualquier cosa que creas que disfrutarás bajo el efecto de los psicodélicos, como hacer arte o música, o experimentar con diferentes vistas, sonidos y texturas.

El truco es preparar todo antes de empezar a viajar. Así que prepara algunos materiales de arte en la cocina, coloca algunos instrumentos musicales en el salón, coloca algunos libros de arte o naturaleza en la mesa de café, corta algunas frutas, decora tu casa con flores recién cortadas u otras cosas bonitas para mirar, o descarga algunos documentales de naturaleza – lo que sea que te hable. Cuando te sientas deprimidx o atascado durante un viaje, levántate y busca una de las distracciones que has preparado, y es probable que tu viaje tome un nuevo rumbo.

Dile a tus amigxs, guía o cuidadorx

Si viajas con otras personas, no tengas miedo de decirles que te está costando.Si tus amigxs también están viajando, no tienes que entrar en demasiados detalles si crees que eso lxs afectará, pero aún así deberías comunicarte. Acurrúquense, tómense de la mano y hablen de otra cosa (como lo gracioso que es el perro, o incluso los granos en los muebles de madera). La conexión humana o el simple contacto físico puede ayudarte a salir de un lugar negativo.

Si temes que tu viaje esté dominado por sentimientos negativos o si deseas superar algo particularmente difícil, puedes buscar una persona que te cuide, un guía experimentadx o un refugio psicodélico. Puede ser beneficioso tener a alguien sobrix y que te apoye, especialmente si te sientes confundidx o asustadx. Si te resulta demasiado difícil respirar por tí mismx, díselo a tu guía o a la persona que te acompaña, y es probable que te tomen la mano y cuiden tu espacio. Su sola presencia puede ayudarte a superar una mala racha.

Vía DoubleBlind / Fuente / Por Michelle Janikian.