Logo preload
Menú
Ir arriba

Contrario a las tendencias que habían detectado las organizaciones antinarcóticos, el submarino tenía capacidad para llevar una carga 3 o cuatro veces superior a la normal para este tipo de artefactos.

A principios de noviembre la Armada de Colombia, asistida por la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA), allanó un astillero artesanal en la región del Chocó en Colombia. Lo que descubrieron prendió todas las alarmas de las agencias antinarcóticos del continente.

La principal novedad de la embarcación es que se trata de un un submarino totalmente sumergible. Al contrario que la mayoría de los llamados narcosubmarinos, que son embarcaciones semisumergibles.

Lo segundo es que está propulsado por un motor eléctrico que lo hace muy difícil de rastrear. Y lo tercero es su inmensa capacidad de carga seguido de una capacidad de carga de cocaína de 6 toneladas métricas de cocaína.

El valor en la calle de una cantidad tan grande se estima en 120 millones de dólares. Para poner en perspectiva, la mayoría de los submarinos incautados por la Marina de los EE.UU. transporta entre 30 y 35 millones de dólares de carga.

Un casco completamente cerrado permite al narcosubmarino sumergirse por completo. Las baterías eléctricas encontradas en la nave sugieren que tendría una autonomía de unas 120 horas que podría estar moviéndose a una velocidad de tres nudos bajo el agua. Es probable que los narcotraficantes planearan remolcar al submarino gran parte del viaje empleando una embarcación mayor y que este emprendería su viaje autónomo el último tramo de su trayecto. Foto: Armada de Colombia.

El descubrimiento contrasta fuertemente con la tendencia existente en el tráfico de drogas obervador y previsto por las autoridades, que apuntaban hacia cargamentos más pequeñas por viaje.

Según U.S. Naval Institute News, la embarcación cuenta con un casco cilíndrico completamente cerrado, un puerto de visualización en forma de hexágono con ventanas para navegar.

Avances del los narco-transportes

La guerra contra las drogas ha adoptado muchas formas desde que se convirtió en una «guerra» oficial. En un principio, los aviones privados solían transportar drogas al corazón de Estados Unidos.

Sin embargo, cuando el tráfico se volvió cada vez más difícil debido a la represión del gobierno, los cárteles recurrieron a la excavación de túneles. Y cuando eso falló, comenzaron a construir los narco submarinos.

Fuente