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Además de incrementar los envíos de narcóticos e incorporar transacciones en criptomonedas para sus operaciones, los carteles comienzan a instalar laboratorios para el procesamiento de cocaína en el viejo continente.

Para las organizaciones narcotraficantes de Colombia, las restricciones de movilidad internacional impuestas debido a la crisis del COVID-19 representaron una oportunidad para sofisticar sus métodos logísticos para llevar cocaína hacia Europa.

Desde la nación neogranadina partieron 1.137 toneladas de cocaína hacia el viejo continente en el 2018,  según el Reporte Europeo sobre Narcóticos de este año, documento publicado por el Centro Europeo de Monitoreo para Narcóticos y Adicción a Estupefacientes. (EMCDDA, en inglés).

Para que la cocaína colombiana llegue hasta Europa, Venezuela es un paso obligado. El territorio de ese país, de acuerdo con expertos, es una de las plataformas más usadas para enviar drogas desde América del Sur hasta suelo europeo o a África Occidental.

Desde Venezuela, se han documentado envíos hacia la República Dominicana, Jamaica, Brasil y Surinam que tienen como destino final Europa, de acuerdo con un artículo del Real Instituto Elcano, organización especializada en  estudios internacionales y estratégicos.

Cocaína europea

Los carteles narcotraficantes están comenzado también a mudar el procesamiento de la cocaína a Europa debido a las ventajas  tecnológicas disponibles en el viejo continente.

En agosto 2020, la policía de los Países Bajos desmanteló un laboratorio casero, el más grande que se haya registrado en la zona. En el lugar había 10.000 mil litros de químicos y 100 kilos de base de cocaína. La capacidad de esas instalaciones permitían producir hasta 200 kilogramos de clorhidrato de cocaína por día, lo que podía generar hasta 7 millones de dólares diarios en ventas.

En agosto, la policía de los Países Bajos desmanteló un laboratorio operado por colombianos con capacidad para producir 200 kilogramos de cocaína por día.

El reporte del EMCDDA concluye el consumo de cocaína en Europa presenta un incremento sostenido que no se debilitó durante la pandemia, además de contar éste con estrategias de distribución apoyadas en servicios de entrega domiciliaria, pago en bitcoins o micro transacciones en la deep web, e incluso en videojuegos.

Colombia no es solo productor de cocaína de alta pureza, sino que se ha establecido en las cadenas de logística y distribución en su intento de dominar el segundo mercado más importante del mundo.

Exportación en aumento

La exportación por mar está en aumento al mismo tiempo que se ha incrementado los decomisos en el puerto de Rotterdam, el mayor de Europa y principal acceso de la coca al continente, que alcanzó las 25 toneladas en el primer semestre de 2020.

Una red de corrupción compuesta por funcionarios de nivel medio que actúan como ayudantes del narcotráfico, también ha sido reportada en Europa.

Pero no solo es la distribución la que llama la atención en el reporte, sino los precios al por mayor que confirman a Europa como un mercado apetecido por las organizaciones criminales.

Apoyado con cifras de la investigación realizada por la Oficina de las Naciones Unidas para la Droga y el Delito (ONUDD), en Europa el kilo de cocaína es más alto que en Estados Unidos, con un precio final de US$42.000 por kilo, mientras que en Norteamérica la cifra ronda los US$28.000.

Aunque no establece una relación entre precio y calidad, el Reporte Europeo sobre Narcóticos 2020 subraya que las pruebas realizadas por las autoridades al material incautado alcanzan un 75% de pureza en una de cada dos muestras.

Indicador “sin precedentes” para el consumidor europeo que está dispuesto a pagar más por un producto de este tipo. En cuanto a decomisos de cocaína en la Unión Europea, 2020 será un año de récords con un incremento que superará las 181 toneladas registradas en 2019.

Con información de Infobae / Fuente